Cómo dejar de preocuparse por lo que piensen los demás

  • Cambia tus creencias. Has crecido oyendo «que van a pensar los vecinos, no grites que te van a oír, como te vea alguien…. Eso ha hecho que crecieras aprendiendo a tener en cuenta la opinión de los demás. Si ahora dejas de validar esas ideas, empiezas a priorizarte, cambiará tu experiencia
  • Observate. Cada vez que vayas a hacer algo piensa si de verdad quieres hacerlo o lo haces por agradar. Lo notarás en tu sentir. Cuando lo haces por «obligación» te sientes mal, tensa, con angustia… en cambio cuando lo haces por ti, la decisión te genera calma y tranquilidad
  • Comprender que no puedes agradar a todos. Hagas una cosa o la contraria siempre te vas a encontrar con gente a la que no le parezca bien lo que has hecho. Es imposible agradar a todos. Entonces, si no puedes agradar a todos agrada sólo a una persona, tú misma
  • Sé tu misma. Te pasas la vida haciendo las cosas para agradar a los demás y no lo consigues y resulta que cuando eres tú misma es cuando lo consigues. Al ser tu misma la gente te percibe como auténtica y eso atrae a la gente y te valoran
  • Empieza a practicar en algunas situaciones de poca importancia, diciendo que no estás de acuerdo o dando tu opinión y date cuenta de que no sucede nada terrible, aunque  no les parezca bien. Fuera de un ligero malestar, que es tolerable, no pasa nada, a menos que tú, con tus pensamientos, incrementes tus emociones «negativas».
  • Aprende a tomarte esa manera de pensar como un hábito y cada vez que te des cuenta que estás pensando en «que opinaran de mi si hago eso, quizás no le parezca bien, me criticaran….» deja pasar ese pensamiento
  • Ten muy claro que tú eres quien crea tus emociones, nadie más. El daño no está en las palabras que usan contra ti (por ejemplo: “No vales nada”), sino en cómo las interpretas.
  • La razón de que lo desaprueben está en la otra persona, no en ti. No es personal. La persona está reaccionando a lo que piensa de la situación, no contra ti 
  • Confía en ti. Si tienes una buena autoestima, sabes quién eres no necesitas buscar la aprobación fuera. Confía en lo que vales
  • Se consciente de las emociones asociadas con esa necesidad de aprobación. Recordar la sensación de vergüenza cuando te criticaron y revivir esos sentimientos no te trae nada bueno. Tampoco significa que el que te pasara en el pasado te vaya a volver a pasar. Aunque se de la misma situación, puedes reaccionar de diferente manera. Ahora sabes cosas que antes no sabías
  • La mayoría de las personas no están pensando sobre ti . Piensas que eres el centro de atención, que todo el mundo habla de ti y no siempre es así. Muchas veces sólo te critican en tu cabeza, ellos ni siquiera piensan en ti. Relájate

Conclusión

El estar pendiente de lo que opinen los demás es agotador y muchas veces te hace perder tu personalidad. Estás tan pendiente de agradar a los demás que te olvidas de ti misma.

La forma de actuar siempre debe ser en función de las ideas que tengas, sin darle tanta importancia a lo que opinen los demás. Siempre va a haber quien te critique pero es algo que debes aprender a asumir porque es imposible agradar a todo el mundo

Eres única. Cuando tratas de ser esa persona que agrada a los demás te vas a sentir vacía interiormente, incómoda, traicionada por ti misma. Si eres tú misma brillarás en todo tu esplendor. No hay otra como tú.

Cuando eres tú misma la gente lo percibe y te respetan, te valoran y les atraes porque perciben un «no sé qué» que les hace sentirse a gusto a tu lado.

Querer darle gusto a los demás, de vez en cuando, no tiene nada de malo, vivir para hacerlo, por temor, nos impide vivir y disfrutar de la vida.

Ser tú misma es la única manera de ser feliz

Si te ha gustado el artículo, por favor compártelo para que llegue a más gente