¿Por qué sentimos culpa?

¿Por qué sentimos culpa?

¿Qué es la culpa?

La culpa es una emoción desagradable que se produce cuando haces algo “malo” que piensas no deberías haber hecho o cuando no haces algo “bueno” que consideras que sí deberías haber hecho. Este pensamiento, te hace sentir mal y genera remordimiento, tristeza, angustia, frustración, impotencia…Sientes  angustia porque esos actos van en contra de tu sistema de normas y valores personales.
La culpa es un fenómeno cultural porque las normas y valores depende de la cultura del lugar de nacimiento. Se basa en la creencia de que sólo hay una verdad y por tanto sólo hay una forma correcta de comportarse. Por eso, te sientes culpable cuando no cumples las normas de la sociedad o también por miedo a ser castigado

Origen de la culpa

La moral es un repertorio de normas, usos y costumbres que establece la propia sociedad y afecta de un modo muy importante a la conciencia moral de cada individuo a través de la educación,  la familia,  la escuela, desde la religión, de los medios de comunicación… Es un complejo sistema que establece modelos y roles y afecta a las personas de forma diferente según sus aspectos psicológicos, su contexto y su propia biografía.

Desde la infancia, has ido construyendo un conjunto de normas y valores para diferenciar el bien del mal, que te permite establecer los límites, a tu conducta y tus pensamientos. Cuanto más rígidas sean esas normas, más fácil será considerar que has sobrepasado los límites y aparecerá con más frecuencia el sentimiento de culpa.

¿Por qué aparece la culpa?

Por lo general nos enseñan a buscar la aprobación de nuestros padres. Cuando haces algo “bueno” te premian con alabanzas y recibes su aceptación. Cuando haces algo “malo” te recriminan, te castigan y te desaprueban. Esto hará que te esfuerces más para conseguir su aprobación constantemente.

Pero esto te condiciona a buscar la aprobación de los demás intentando siempre hacer o decir lo que se espera de ti para conseguir esa aprobación. Por lo tanto, para superar la culpa es imprescindible aprender a defender tus creencias, deseos y necesidades sin dejarse llevar por lo que piensen, deseen o necesiten los demás.

También puedes sufrir chantaje emocional: si me quisieras lo harías, hazlo por mi… Te hace sentir mal y acabas haciéndolo para no sentirte mala hija, mala madre, mala esposa…

¿Qué provoca la culpa?

La culpa provoca:

  • Baja autoestima. Si te sientes muchas veces culpable te ves como una mala persona y no te quieres
  • Perfeccionismo. Intentas ser perfecto para no sentirte culpable, hacer todo bien
  • Falta de autoconfianza. Si buscas la aprobación de los demás no puedes tener confianza en ti misma
  • Autocensura. Te reprochas cada vez que haces algo “mal”
  • Miedo. Te preocupa no hacer todo bien, meter la pata

La culpa está incorporada en muchas de nuestras dificultades emocionales y muchas veces no es fácil identificar si es el origen o la consecuencia

Pero no debes olvidar que los juicios que haces sobre tus actos y que provoca un sentimiento de culpa, son ideas, y no tienen por qué ser reales. Ese sentimiento viene determinado por cómo tú interpretes y valores el hecho.

El grado de flexibilidad y tolerancia que tengas hacia los errores que cometes y la aceptación de ellos harán que te sientas más o menos veces culpable. Pero no debes olvidar que hiciste lo mejor que sabías en ese momento, si hubieras sabido mejor lo hubieras hecho mejor. No mereces culparte por algo que no supiste hacer mejor. Si no le riñes a un niño por no sumar si aún no lo ha aprendido, no te riñas a ti misma por algo que no sabías hacer mejor.

El complejo de culpa

Este complejo aparece cuando te sientes culpable incluso cuando no estas seguro de que hayas hecho nada mal. Estos son los síntomas:

  • Te preocupas constantemente de si has molestado a otras personas.
  • Analizas continuamente si podrías haber hecho las cosas mejor.
  • Te sientes culpable por cosas que no has hecho o por tener “malos pensamientos”.
  • Te responsabilizas de si los demás están de mal humor.
  • Dices frecuentemente “debería haber hecho” o “podría haber hecho”
  • Por una pequeña cosa que salió mal te ves envuelto en una ola de auto-crítica
  • Tienes la creencia constante de que si las cosas no salen como te gustaría, se debe a algo que deberías haber dicho o hecho.
  • Culpas a otros o practicas atribuyes a los demás aspectos que no te gustan de ti mismo.

Causas de la culpa

  • Culpa por algo que has hecho. Te sientes mal por lo que has hecho pero en ese momento no supiste hacerlo mejor. Aprende para la próxima
  • Culpa por algo que has pensado hacer. Te siente culpable por algo que no has hecho pero que has pensado hacer. Tienes que darte cuenta que no puedes controlar todos los pensamientos que se te ocurren. Pero sí puedes decidir a cuales hacer caso. Si pensaste algo “que no debías” no le des importancia, sólo es un pensamiento. Tus pensamientos no te definen, no dicen nada de ti.
  • Culpa porque crees has hecho algo mal. Te sientes culpable porque crees que has hecho algo mal. Da igual que lo hayas hecho mal o sólo lo creas, el sentimiento es el mismo. Te vas a sentir culpable con la misma intensidad porque tú crees que está mal
  • Culpa porque no ayudamos a alguien. Puedes sacrificarte para ayudar a alguien pero esa es tu decisión, no es obligatorio. Si lo haces que sea porque tú quieres y no porque te sientas obligado
  • Culpa por estar haciéndolo mejor que otra persona. Si a ti te va mejor que a otro: has aprobado el examen, has encontrado trabajo… es bueno para ti. No tienes que sentirte culpable porque el otro no lo ha conseguido. Tú no eres responsable de la vida de los demás.

Cómo dejar de sentirme culpable

  1. Identifica la conducta que te produce la culpa. Qué es lo que te hace sentir culpable
  2. Acepta. Lo hiciste lo mejor que sabías en ese momento. Ahora sabes otra cosa, a la siguiente lo harás mejor
  3. Piensa que nadie es perfecto. Todos cometemos errores y eso no significa que seamos un fracaso, sino que somos humanos.
  4. Responsabilizate. El que no tengas que sentirte culpable no significa que no seas responsable de las consecuencias. Asúmelas sin remordimientos y aprende para la siguiente

No te juzgues más. Tú eres tu peor enemigo siempre peleando entre lo que eres y lo que crees que deberías ser. Aceptate como eres

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