¿Qué es la felicidad?

Todos queremos ser felices y buscamos la felicidad una y otra vez. Pero, ¿qué es la felicidad?

Cuando eras pequeña te dijeron que estudiaras para tener un buen trabajo el día de mañana, que te casaras, que tuvieras hijos…. y así serías feliz.

Ya tienes todas esas cosas y ahora qué ¿eres feliz?

Te has preguntado mil veces si ya tienes todo lo que se esperaba de ti, ¿ porqué no eres feliz?.¿Es esto la felicidad, sólo esto?

Sientes que te falta algo, quizás no sabes el qué pero no te sientes bien contigo misma.

Piensas que serás feliz cuando consigas una casa nueva, un mejor coche, más dinero….Pero cuando lo consigas serás feliz sólo unos días y luego anhelarás cosas nuevas y luego otras y otras…. y nunca consigues ser feliz. Siempre te falta algo.

Has llegado a pensar que la felicidad no existe. O que sólo son felices los ricos porque lo tienen “todo”.

NO. La felicidad no es cúmulo de cosas, sino una actitud.

Si dependiera de las cosas que tienes todos los ricos serían felices y muchos, a pesar de las riquezas, no lo son.

Los pobres que no tienen “nada” nunca serían felices. Pero todos conocemos gente de pocos recursos que irradian alegría  y felicidad. Y piensas, ¿cómo pueden ser felices si no tienen “nada”?

La felicidad es la actitud con la que ves la vida. No se trata de acumular riqueza sino de disfrutar lo que ya tenemos.

Agradece todos los días las cosas buenas que tienes.Quizás pienses: si no tengo muchas cosas buenas, tengo muchos problemas.

Eso es porque no valoras lo que ya tienes. Tienes muchas cosas que por considerarlas “normales”, porque todos las tienen, no las valoras. Piensa:

  • Tienes una casa donde vivir. Quizás piensas que no es la casa de tus sueños, que podría ser mejor pero hay gente que ha perdido la suya y otros viven en chabolas.
  • Tienes derecho a sanidad. No en todos los países la tienen, deben pagar por ella.
  • Tienes educación para tus hijos. ¡Cuántos hay que no pueden dársela! En otros países desde bien pequeños abandonan el colegio para trabajar.
  • Tienes servicios básicos como agua, luz, gas…. que te hacen más cómoda tu vida
  • Tienes muebles, electrodomésticos que hacen tu vida más confortable.

Son cosas que consideras normales pero hay muchos países que nos la tienen. Tú has tenido la suerte de nacer en este país y poder disfrutarlas.

Si todos los días agradeces todo lo bueno que hay en tu vida, empezarás a valorar más las cosas que ya tienes y te sentirás más feliz.

Pruébalo. El agradecimiento tiene un gran poder.

¿Recuerdas cuando eras pequeña y te decían que ibas a ir a la playa, al monte, de vacaciones…? Te ponías a saltar de alegría. Esa es la ilusión que tienes  que recuperar. Ilusiónate por cada cosa que hagas, por pequeña que sea.

Valora los pequeños momentos. Pequeños pero importantes porque te hacen sentir bien todos los días:

  • La sonrisa de tu hija
  • El abrazo de tu pareja
  • Un café con las amigas
  • Una bella canción que te emociona o te impulsa a bailar
  • Un paseo por el campo o tu ciudad
  • Una buena película
  • Un día de sol que te incita a pasear……

Añade tú más. La lista es interminable

Disfruta el presente, es lo único que tienes. El pasado pasado está y el futuro aún no ha llegado.

Conclusión: La felicidad no se obtiene teniendo más o menos cantidad de cosas, si no con la actitud con la que vas por la vida. Disfruta cada momento como si lo vivieras por primera vez y valora todo lo que tienes. No esperes a perder lo que tienes para valorarlo.

¿Y tú, cómo disfrutas de la vida, qué te hace feliz? Explícamelo en los comentarios.

Un abrazo.

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Crisis de los 40

Siempre hemos oído hablar de la crisis de los 40 pero, ¿qué es?

La crisis de los 40 o de mediana edad, es esa época en la que te cuestionas todo. Se suele dar entre los 35 y los 45 años. Llegados a esta edad, se espera tengas unos objetivos cumplidos: tener una casa en propiedad, un trabajo estable, una pareja e hijos…Unos lo hemos conseguido y otros no. Estás en una época en que ya has pasado la juventud, estás en la madurez y toca revisar si has conseguido esos objetivos.

Desde pequeños, tu ámbito familiar y la sociedad, te inculcan que debes conseguir esos objetivos para ser feliz. Si los logras, serás feliz.

Los que no los han conseguido se sienten fracasados y muchos que los han conseguido se dan cuenta de que realmente no son felices.

¿ Qué te ocurre?

El problema es que te has dejado llevar por lo que te decían que debías conseguir sin cuestionarte si eso era realmente cierto.

Muchas veces has renunciado a tus sueños para seguir  ese patrón que te han inculcado.

Llegados a esta edad, echas la vista atrás para ver todo lo que has conseguido. Muchas veces te sientes insatisfecho .Llevas una rutina en tu vida y piensas en lo que te queda, ¿así va a ser el resto de mi vida? Esta pregunta te produce desazón porque te parece que te falta algo. Que no tiene emoción la vida.

Recuerdas cuando eras joven: todo era emociones nuevas, nuevas experiencias, apenas preocupaciones… ¡Eso si era vida! No como ahora que todos los días son iguales. ¡ Y así el resto de mi vida!

El problema no es la edad. No es que hayas perdido la juventud.El problema es el tipo de vida que llevas. Esa vida que parece no ser tuya. Esa vida que no te satisface.

Has ido tomando decisiones en tu vida que te ha llevado a la vida que tienes hoy. Muchas las has tomado pensando en lo que se espera de ti.

Y ahí está el problema. Has hecho lo que se esperaba de ti y te has olvidado de lo que realmente querías tú. Qué tipo de vida querías para ti.

Muchas de las decisiones tomadas ya no tienen marcha atrás. Otras aún estás a tiempo de rectificar y hacer eso que realmente te gusta y te hace sentir bien.

No todo es malo en esta crisis. Es un momento de reflexión que te ayudará a conocerte mejor.

La juventud ya ha pasado y no va a volver pero te queda muchísima vida por delante que puede ser maravillosa. Depende de ti.

Revisa la vida que llevas. Fíjate en las cosas maravillosas que tienes: pareja, hijos, familia, amigos… Fíjate también en esas cosas que no te gustan demasiado. Esas son las cosas que debes cambiar. Aún estas a tiempo.

Quizás has estado siempre en casa cuidando de tu familia. Ahora tus hijos son mayores, ya no te necesitan y te sientes poco útil. Cámbialo. Busca cursos de actividades que te gusten y apúntate. El hacer cosas nuevas te renueva la ilusión. Además conocerás gente nueva de la que pueden surgir buenas amistades.

Quizás querías haber estudiado y las circunstancias hicieron que no pudieras hacerlo. Hazlo ahora. Nunca es tarde. Queda mucha vida por delante. Estudia eso que tanto te gustaba. Después puedes dedicarte a ello o no. Pero sólo el hecho de cumplir uno de tus sueños te hará sentir más viva y con más ilusión.

Quizás llevas muchos años trabajando en una empresa en la que no te sientes reconocida y te sientes quemada. Eso va a afectar a todos los campos de tu vida. Si no te gusta cámbialo. No te digo que dejes ese trabajo mañana, y menos en estos momentos en que es tan difícil encontrar uno nuevo. Pero puedes buscar opciones alternativas. Puedes encontrar algo que realmente te guste y puedas realizarlo paralelamente hasta conseguir vivir de ello. No es fácil pero tampoco imposible y si te va a permitir vivir mejor bien vale la pena intentarlo.

Sea cual sea tu situación lo importante es hacer algo que realmente te guste a ti, que te haga sentirte bien contigo misma, que te llene de ilusión.

Hay muchísimas cosas por hacer. La juventud no va a volver. Puedes recordarla con ilusión, con cariño pero no echarla de menos. Todas las etapas tienen sus cosas buenas.

Ahora eres más sabia, sabes más cosas y tienes más experiencia. Antes te divertías pensando en lo que a ti te gustaba. Ahora puedes compartir tus momentos de diversión con tu familia. Son distintas experiencias pero igual de buenas.

Recuerda: valora las cosas buenas que tienes y busca cosas nuevas que te vuelvan a ilusionar.

La vida es maravillosa y debes disfrutarla.

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Un saludo

 

 

 

 

11 motivos para el autoconocimiento

¿Qué es el autoconocimiento?

El autoconocimiento es conocerse a uno mismo. Con ello, aprendemos a aceptar lo que no podemos cambiar y mejorar aquellos aspectos que podemos cambiar. Se trata de conseguir ser la mejor versión de nosotros mismos.

El autoconocimiento es un trabajo continuo que nos llevará a sentirnos mejor con nosotros mismos y a querernos más.

¿Qué conseguimos con el autoconocimiento?

  1. No ser tan autocríticos: Tendemos a criticarnos cada vez que cometemos algún error, nos machacamos. Todos cometemos errores. Debemos aceptarlos y aprender de nuestros errores. Nos ayudaran a mejorar.
  2. Perder el miedo a equivocarnos: Va al hilo de lo anterior. Ese miedo nos paraliza y nos impide hacer lo que deseamos. No nos atrevemos a probar cosas nuevas.
  3. Aumenta la autoestima: Si nos aceptamos como somos aprendemos a querernos más, con nuestros talentos y debilidades.(Ver más sobre autoestima)
  4. Somos más comprensivos: Somos capaces de entender porqué actuamos de cierta forma y no de otra. Lo comprendemos y lo aceptamos
  5. Somos más optimistas: Al sentirnos mejor con nosotros mismos vemos el lado bueno de las cosas y somos más optimistas.
  6. Cambiamos nuestros pensamientos: Nos daremos cuenta del poder que tienen nuestros pensamientos. Seremos capaces de cambiar los pensamientos negativos por positivos.
  7. Mejoran nuestras relaciones sociales: Si aprendemos a ser comprensivos con nosotros y no juzgarnos, aprenderemos a hacerlo con los demás. Esto hará que nuestras relaciones sociales mejoren considerablemente
  8. Seremos más agradecidos: Nos daremos cuenta de todas las cosas buenas que hay dentro nuestra y las cosas buenas que ya tenemos en nuestra vida. Esto nos hará ser más agradecidos. No siempre valoramos lo que tenemos porque nos fijamos más en lo que no tenemos
  9. No buscaremos la felicidad fuera: Tendemos a buscar la felicidad fuera de nosotros. Buscamos personas que nos den esa felicidad o pensamos que lo conseguiremos cuando tengamos esas cosas que hoy no tenemos. La felicidad está en nuestro interior. Si conseguimos la paz interior tendremos felicidad.
  10. Tendremos más confianza en nosotros: Si te conoces sabes lo que puedes conseguir y cómo hacerlo. Confias en que lo conseguirás porque te lo mereces. Cuanta más confianza tengas en ti misma más seguridad tendrás de conseguirlo.
  11. Vencer creencias limitantes: Todos tenemos creencias que nos hemos ido forjando desde la niñez. En su momento ni siquiera nos planteamos si eran ciertas, simplemente las asumimos. Muchas no son ciertas y nos paralizan. No nos dejan tomar acción. Con el autoconocimiento sabremos cuales son esas creencias que tenemos y aprenderemos a deshecharlas.

Cuanto más nos conocemos más nos queremos. Y cuanto más nos queremos más queremos a los demás. Porque damos lo que tenemos. Si tenemos mucho amor damos mucho amor

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¿Es malo el miedo?

Creemos que el miedo es un sentimiento que hay que combatir porque es malo. Pero, ¿realmente es malo?

Depende

El miedo nos ha protegido desde nuestros orígenes. En la prehistoria, el miedo les alertaba del peligro y gracias a él el hombre sobrevivió hasta nuestro tiempo. Ese mismo miedo lo llevamos en la memoria genética alertándonos de los peligros igual que antes. También nos alerta ante lo desconocido. Cuando no conocemos algo se dispara esta emoción para prevenir.

Hoy en día, que no vivimos con los mismos peligros que nuestros antepasados, el miedo puede paralizarnos.No siempre que sentimos miedo nos está alertando de un peligro real.

El miedo se convierte en una emoción negativa cuando nos paraliza, no nos deja realizar aquello que deseamos.

A la hora de abrir este blog, me he topado con muchísimos miedos. He tenido que vencer algunos y con otros aún sigo luchando para que no me paralicen.

Algunos de estos miedos han sido:

  • Miedo al fracaso: ¿Y si no me va bien? ¿Y si nadie me lee? Me he convencido de que me irá bien porque le pongo mucha ilusión y mucho trabajo al proyecto. Pero si no lo consiguiera sacaría una lección de todo ello que me ayudaría en el futuro
  • Miedo al que dirán: ¿Qué van a pensar mi familia y amigos? ¿Me apoyarán o les parecerá mal? No importa lo que piensen. La decisión está tomada. Tengo que ser responsable de mi vida y luchar por mis sueños.
  • Miedo a no saber suficiente: ¿ pero tú que sabes de estos temas? Este es el miedo que más me cuesta vencer, el que más me paraliza. Para vencerlo estoy haciendo cursos para seguir formándome y aprendiendo. Es una formación continua.
  • Miedo a emprender: ¿pero si no sabes cómo funciona esto de emprender? Estoy teniendo muchas dificultades tecnológicas. No sé mucho de este tema.Pero poco a poco voy venciendo los obstáculos. Con perseverancia todo se consigue. Voy más despacio de lo que pensaba pero pasito a pasito siempre adelante.Ese es mi lema

Estos son mis miedos. Son muchos pero no voy a dejar que me paralicen. El miedo me hace ser más prudente pero no va a evitar que vaya a por mi sueño

Recuerda: No dejes que los miedos te paralicen. Si tienes un sueño ve por él.

Y tú, ¿qué miedos tienes? Cuéntamelo en los comentarios

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Autoestima

¿Qué es la autoestima?

La autoestima es la imagen que tenemos de nosotros mismos.

Durante años yo tuve una baja autoestima. Siempre quise mejorarla pero no supe cómo o no estaba bastante motivada para ello. Aumentarla suponía un gran esfuerzo y al fin y al cabo yo siempre la había tenido así, estaba acostumbrada a vivir de esa manera,  ¿para qué iba a hacer ese gran esfuerzo? Me daba miedo salir de mi zona de confort

Cuando nació mi hija, me prometí que iba a hacer todo lo que estuviera a mi alcance para que creciera con una autoestima sana. A medida que se iba haciendo mayor fui dándome cuenta que no lo estaba consiguiendo. No creía en ella, no tenía confianza en sí misma. Me pregunté, ¿qué estoy haciendo mal, no la motivo suficiente, no estoy enseñándole a quererse y confiar en ella, qué más puedo hacer? No fue fácil conocer la respuesta. Pero tras mucho meditar llegué a la conclusión de que la “culpa” era mía. Le había inculcado desde pequeña lo que debía hacer, eso lo hice bien, pero fallé en lo más importante, enseñarselo con el ejemplo. Los niños aprenden más lo que ven que lo que les decimos. Si yo tenía una autoestima baja ¿ qué ejemplo le estaba dando?.

Fue ahí cuando tuve la suficiente motivación para cambiar. Tenía que salir de mi zona de confort, olvidarme de mis miedos y cambiar. Necesitaba trabajar la autoestima para enseñarle a mi hija con el ejemplo. ¿Hay mayor motivación para una madre que hacer las cosas por el bien de sus hijos? A partir de ahí trabajé duro y conseguí tener una autoestima sana. No fue fácil, pero lo conseguí. Además, me di cuenta que cuanto más fuerte era mi autoestima mayor era la de mi hija. El trabajo nos sirvió a las dos.

Ahora que todo ha pasado, me doy cuenta de lo importante que es.

  • Al tener una autoestima sana crees más en ti. Esto hace que consigas tus objetivos porque tienes la fuerza suficiente para llevarlos a cabo. Y cuanto más objetivos consigues mayor es tu autoestima y tu confianza
  • . Mejoran tus relaciones sociales. Ya no tienes miedo a lo que la gente piense de ti, das tu opinión y tienes una relación más sincera.
  • Mejora tu ámbito laboral porque sabes lo que vales y no dejas que abusen de tí.
  • Mejora tus relaciones familiares. Si te quieres, quieres a los demás y dejas que te quieran.

Cuando tienes una baja autoestima, la mayoría de personas van de victimas: todo lo malo me pasa a mi, nadie me quiere, no valgo para nada, estorbo a todo el mundo, la culpa de todo lo malo es mía…..

  • Esto provoca unas malas relaciones y unas malas experiencias. Las malas experiencias las provocamos nosotros. Las atraemos con nuestra forma de pensar y cuando suceden nos dan la razón: ves como todo lo malo me pasa a mi.
  • Vemos el mundo con pesimismo, creemos que en este mundo pasan muchas desgracias, más que cosas buenas.
  • Estamos tristes, sin entusiasmo, hacemos las cosas de forma rutinaria, no nos ilusionamos por nada y tendemos a buscar el afecto que no nos damos a nosotros mismos en los demás. Esto también nos produce malestar porque ponemos muchas expectativas en los demás que no siempre se cumplen y nos reafirmamos: es que nadie me quiere.
  • Tenemos pensamientos negativos que lejos de ayudarnos nos machacan mucho más: soy tonta, no valgo para nada,…

Las personas que están a nuestro lado también sufren. No entienden porque pensamos así y no saben ayudarnos.

  • Muchas veces les echamos la culpa de todos nuestros problemas y tenemos muchas discusiones con ellos por tonterias. Esto se convierte en una situación dificil de llevar.
  • No se sienten suficientemente queridos porque si no somos capaces de querernos a nosotros mismos, como vamos a querer a los demás.
  • No pueden hablar de sus problemas: como se los voy a contar con los que ella tiene, y¿ si no lo entiende y acabamos otra vez discutiendo?. Sufrimos nosotros y hacemos sufrir a nuestro entorno.

Tenemos que querernos.Debemos aceptar lo que no nos guste y no se pueda cambiar. Nadie es perfecto pero todos somos dignos de cariño. Cada uno de nosotros es único. Eso no quiere decir que no tengas que mejorar, al contrario debemos crecer como persona siempre. Pero recuerda: Eres la persona con la vas a convivir toda tu vida.

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